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Ciberataque a EEUU: Pompeo acusó Rusia y Trump a China

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Según informó la Agencia de Noticias Télam, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, aseguró que está «bastante claro» que Rusia está detrás del devastador ciberataque a varias agencias gubernamentales de Estados Unidos, que afectó también a objetivos de todo el mundo, pero el presidente Donald Trump lo contradijo al afirmar que China «también puede estar detrás de los ataques».

Microsoft afirmó anteayer que había notificado a más de 40 clientes afectados por estos programas malignos, que según los expertos en seguridad permitieron a los atacantes un acceso sin restricciones a sus redes.
«Hubo un esfuerzo significativo para usar un programa de terceros para incrustar esencialmente código dentro de los sistemas del gobierno de Estados Unidos», dijo Pompeo anoche al programa televisivo The Mark Levin Show.

«Creo que ahora podemos decir que es bastante claro que fueron los rusos los que participaron en esta actividad», agregó, según reporta la agencia de noticias AFP.

Pero Trump contradijo a su canciller al afirmar, vía Twitter, que «Rusia siempre es sospechosa cuando pasa algo, pero China podría estar también tras estos ataques informáticos».

El mandatario dijo que no se sopesa la responsabilidad de China «principalmente por motivos económicos» y ha restado gravedad a los ataques.
Trump cuestionó a los medios de comunicación por dar más importancia de lo razonable a estos ataques, ya que «todo está bajo control».

Alrededor del 80% de los afectados están localizados en Estados Unidos, afirmó el presidente de Microsoft, Brad Smith, en una publicación de blog, en la que identificó también víctimas en México, España, Bélgica, Reino Unido, Canadá, Israel y Emiratos Árabes Unidos.

«Es seguro que la cantidad y localización de las víctimas continuará creciendo», reconoció Smith, uniéndose a las alertas expresadas ya por los funcionarios estadounidenses sobre la seriedad del ataque.

«Esto no es ‘espionaje como de costumbre’, incluso en la era digital», valoró el presidente de Microsoft, sino que «evidencia un acto de imprudencia que creó una seria vulnerabilidad tecnológica para Estados Unidos y el mundo».

John Dickson, de la firma de seguridad Denim Group, dijo que varias compañías del sector privado que podrían ser vulnerables luchan ahora para reforzar su seguridad, hasta el punto de considerar incluso reconstruir sus servidores y otros equipos.

«Todo el mundo está realizando ahora evaluación de daños porque esto es enorme», aseguró Dickson, y agregó: «Es un duro golpe para la confianza tanto en el gobierno como en la infraestructura crítica».
La amenaza procede de un ataque de largo recorrido que, según se cree, inyectó programas nocivos en las redes de computadores que usaban un software para la gestión de empresas creado por la compañía de tecnología basada en Texas SolarWinds, y tendría el sello de un ataque nacional.
James Lewis, vicepresidente del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, dijo que el ciberataque podría acabar siendo el peor sufrido en Estados Unidos, por encima del que afectó a los registros de personal del gobierno en 2014, y que se sospechó entonces como una infiltración china. «La escala es abrumadora. No sabemos lo que se han llevado, esa es una de las tareas para los forenses», destacó Lewis.
Ante este panorama, la Agencia de Seguridad Nacional pidió una mayor vigilancia para prevenir el acceso no autorizado a los sistemas clave militares y civiles.

Para los analistas, estos ciberataques suponen amenazas a la seguridad nacional debido a la infiltración en importantes sistemas de gobierno, lo que puede generar riesgos también para el control de sistemas de infraestructuras clave como las redes de energía eléctrica.

La Agencia Estadounidense de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructuras (CISA) afirmó que las agencias gubernamentales, entidades de infraestructuras críticas y del sector privado fueron objetivo de lo que calificaron como un «avanzado y persistente actor amenazante».

CISA no identificó quién está detrás de estos ataques con malware, pero Pompeo sí lo hizo, luego de que las empresas de seguridad privadas señalaran a hackers ligados al gobierno ruso.
El presidente electo, Joe Biden, expresó de su lado una «gran preocupación» por la infiltración informática, mientras el senador republicano Mitt Romney culpó a Rusia y criticó lo que calificó de «silencio inexcusable» de la Casa Blanca.

En este contexto, el Departamento de Estado dijo a los legisladores la semana pasada que el país cerraría permanentemente el consulado en la ciudad rusa de Vladivostok y suspendería temporalmente las operaciones en el de Ekaterimburgo, según el reporte.
El aviso se envió al Congreso el 10 de diciembre, pero recibió poca atención en ese momento, agrega el informe.

Si se concretan los cierres, la única instalación diplomática que Washington tendrá en Rusia será la embajada en Moscú, agrega el texto.

Fuente: Télam

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